martes, 27 de septiembre de 2016

Ficha Bibliográfica Primera Unidad "La equidad y la inclusión social: uno de los desafíos de la educación y la escuela hoy"

En América Latina dada las características de las poblaciones se presenta desigualdad, pobreza y altos índices de exclusión. Dado lo anterior se ha trabajado con reformas educativas para lograr un acceso universal a la educación y mejorar la calidad y la equidad ya que se considera que la educación es una puerta de acceso a surgir en la sociedad tal como se plantea:
El aumento logrado en el acceso a la educación secundaria, fundamental para asegurar mayores oportunidades de acceso al mundo laboral, también refleja inequidad. La cobertura en este nivel educativo ha sufrido avances en los últimos años pero todavía es baja en la mayoría de los países de la región, y la culminación de los estudios en secundaria muestra más desigualdades entre grupos sociales que la educación primaria.
No obstante lo anterior existe una gran inequidad en el conocimiento sobre todo por parte de ciertas poblaciones dentro de las cuales se encuentran las escuelas públicas urbanas y rurales en las cuales se presentan mayores tasas de deserción y repetición, también los pueblos originarios o afrodescendientes y es importante considerar a los niños con necesidades educativas asociadas a una discapacidad que son los que se encuentran más excluidos y son más discriminados.
Dado lo anterior se hace relevante poder conocer dos conceptos, la inclusión y la integración. Se platea que la inclusión surge para hacer frente a los altos índices de exclusión, discriminación y desigualdad educativa presente en la mayoría de los sistemas educativos.
En general se confunde el concepto de inclusión o educación inclusiva como sinónimo de integración de niños con necesidades educativas especiales, siendo estos dos conceptos distintos en sus enfoques.
Esto se puede diferenciar en dos aspectos.
1.- La inclusión es más amplia que la integración ya que esta última busca hacer efectivo el derecho a la educación en escuelas comunes. La inclusión en cambio busca avanzar hacia una educación para todos y hacer efectivo el derecho a la educación de calidad, está relacionada con acceso, participación y logro de todos los alumnos con énfasis en aquellos que se encuentran en riesgo de exclusión.
2.- El foco de la atención entre ambos es distinto, la integración se enfoca en transformar la educación especial para apoyar procesos de integración. En cambio la inclusión transforma la cultura, organización y prácticas educativas de las escuelas comunes para atender a la diversidad. “La enseñanza se adapta a los alumnos”.
Se plantea que un aspecto clave que busca la inclusión es conseguir plena participación de todas las personas.
Tony Booth y Mel Ainscow (2000) definen la inclusión como un conjunto de procesos orientados a aumentar la participación de los estudiantes en la cultura, los currículos y las comunidades de las escuelas. Para estos autores, la inclusión implica que los centros realicen un análisis crítico sobren lo que se puede hacer para mejorar el aprendizaje y la participación de todos. (citado en Blanco, 2006).
El Autor plantea que  para lograr una mayor equidad se debe lograr el principio de igualdad  de oportunidades. Por lo cual debe haber equilibrio entre aprendizaje y participación, la educación inclusiva puede ser esencialmente para superar la exclusión.
El principio rector del Marco de Acción de la Conferencia Mundial sobre necesidades especiales (Salamanca, 1994) es que “todas las escuelas deben acoger a todos los niños independientemente de sus condiciones personales, culturales o sociales; niños discapacitados y bien dotados, niños de la calle, de minorías étnicas, lingüísticas o culturales, de zonas desfavorecidas o marginales, lo cual plantea un reto importante para los sistemas escolares. Las escuelas inclusivas representan un marco favorable para asegurar la igualdad de oportunidades y la completa participación, contribuyen a una educación más personalizada, fomentan la solidaridad entre todos los alumnos y mejoran la relación costo-eficacia de todo el sistema educativo.
En consecuencia con lo anterior se explica que la educación no es de calidad si no se logra que todos los alumnos adquieran las competencias necesarias para insertarse a la sociedad, es por lo cual que no puede hablarse de calidad sin equidad, la educación es de calidad si da respuesta a la diversidad de estudiantes, es decir, se ajusta a las enseñanzas.
Otro propósito de la educación debe ser  contribuir a la individualización de cada sujeto en la sociedad con su propia identidad favoreciendo la autonomía, lo que se busca hacer efectivo es el derecho a la propia identidad respetando a cada uno como es, supone un conjunto de atributos y cualidades que permiten la individualización del sujeto en la sociedad.
Se busca poder avanzar hacia un sistema educativo que sea diverso para lograr por distintas vías equivalentes en calidad y aprendizajes equiparables para toda la población.
Dado todo lo anterior se considera sumamente importante el rol del docente por lo que el autor plantea que para avanzar hacia una educación más inclusiva se debería cambiar la formación para que los docentes sean inclusivos y capaces de educar en y para la diversidad, por lo cual existen  tres aspectos relevantes a considerar, el que las  instituciones sean abiertas a la diversidad, preparar a los docentes para que enseñen en distintos contextos y realidades y que todos los docentes presenten formación con niveles teóricos y prácticos sobre las necesidades educativas más relevantes asociadas a diferencias sociales culturales e individuales.
Otro aspecto relevante es poder incluir a otros profesionales para que pueda entregarse una mayor diversidad de conocimientos y apoyo necesario en diversas áreas.



Reflexiones.

Considero sumamente importante para el contenido del curso poder diferenciar el concepto central como es el de la inclusión de otros con el que se confunde o se asimila generalmente tal como el concepto de integración el cual es mucho más acotado y a raíz de la lectura me queda mucho más clara la definición y el objetivo principal que busca la inclusión, ya que es un concepto  bastante amplio y que abarca una diversidad de aspectos que no tan solo van ligados a la educación propiamente tal, sino más bien a problemas sociales latentes en nuestro contexto como lo son la discriminación, desigualdad, exclusión y falta de oportunidades en un contexto más macro. Por lo cual conocer y poder interiorizar este concepto ayuda a comprender de mejor forma los objetivos de la inclusión, ayuda a comprender y a seguir cuestionando el hecho de que la educación es la que se debe adaptar a las diversidades y no las diversidades adaptarse a los contextos educativos. Ayuda a comprender que la educación puede ser sumamente excluyente y se aleja de manera proporcional de los objetivos principales que debería tener, segregando aún más a los distintos tipos de poblaciones.

Referencias.

Blanco, R. (2006). La Equidad y la Inclusión Social: Uno de los Desafíos de la Educación y la Escuela Hoy. Revista Electrónica Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, 4(3), pp. 1-15

UNESCO (1994). Declaración y Marco de Acción de la Conferencia Mundial sobre Necesidades Educativas Especiales: Acceso y Calidad, Salamanca.

Reflexión clase 4

La clase se centró en los principales políticas educativas que aluden a la inclusión. Entre ellas se encuentran la Ley General de Educación, Ley de Subvención Escolar Preferencial, Programa de Educación Intercultural y, en general, la política en torno a la llamada “educación especial” en nuestro país. Uno de los factores que analizamos en clases fue que toda la política en torno a inclusión (o más bien las políticas que levemente la recogen) están enfocadas en el financiamiento de los programas. Es interesante observar de manera detenida este punto, ya que podría dar cuenta de la forma en que el Estado está comprendiendo su rol en relación a la educación inclusiva y cómo está respondiendo a las demandas que ella implica.


A raíz de todos estos planes o programas que se supone que fomentan una inclusión educativa surgen diversas interrogantes, como por ejemplo las que surgen a la base de la mal llamada “Ley de inclusión escolar” la cual señala:


El sistema propiciará que los establecimientos educativos sean un lugar de encuentro entre los y las estudiantes de distintas condiciones socioeconómicas, culturales, étnicas, de género, de nacionalidad o de religión”. En otro acápite señala, como referencia: “Es deber del Estado propenderá asegurar a todas las personas una educación inclusiva de calidad. Asimismo, es deber del Estado promover que se generen las condiciones necesarias para el acceso y permanencia de los estudiantes con necesidades educativas especiales en establecimientos de educación regular o especial, según sea el interés superior del niño o pupilo“ (Ciper,2016)


Solo la primera parte ya es cuestionable puesto que teniendo en cuenta las condiciones actuales del sistema educativo, donde existe segregación por género, colegios sumamente elitistas, establecimientos sin las condiciones óptimas para personas con movilidad reducida  nos damos cuenta que no hay un cambio claro que este en concordancia con las leyes que surgen.


Uniendo lo anterior al énfasis que el Estado hace en el financiamiento podríamos comprender el rol que éste está teniendo respecto a la educación inclusiva. De esta forma, los principios educativos desde un enfoque de inclusión sólo han quedado plasmados en el papel, ya que la traducción de dicha ley al trabajo que se realiza en los establecimientos educacionales se reduce simplemente al financiamiento de éstos.


Por otra parte, también debatimos en clases respecto a la clasificación de los establecimientos educacionales, lo que es llamado el “semáforo”. Esto es, cada establecimiento es categorizado como autónomo, emergente o en recuperación, según sea el desempeño de los y las estudiantes en las evaluaciones que se realizan desde el ministerio de educación. Parece lógico pensar que se destine mayor cantidad de recursos a los establecimientos que tengan un peor desempeño, sin embargo, se trabaja bajo la lógica del “premio”. Es decir, quienes obtengan mejores resultados tendrán mejores recursos y mayor autonomía en el uso de estos.


Más allá de las críticas que se pueda hacer a la destinación de recursos y las lógicas bajo las cuales se trabaja, nos quedamos pensando en cómo estas decisiones impactan en la subjetividad de los niños, niñas y adolescentes que estudian en nuestro país. Por una parte, el estigma que cargan quienes estudian en establecimiento en recuperación y la preocupación por el posible cierre de su escuela o liceo. Por otra parte, la presión que tienen los y las estudiantes respecto a su desempeño. Quienes obtienen malos resultados podrían sentirse malos y malas estudiantes, y quienes obtienen buenos resultados han sido sometidos a una alta presión y se convirtieron en respondedores de pruebas.


Referencias.

Basso, G. B. (2016, March 02). ¿Inclusión en Chile? ¡Basta de falsos discursos! Recuperado en Septiembre 27, 2016, desde http://ciperchile.cl/2016/03/02/inclusion-en-chile-basta-de-falsos-discursos/

Ficha Bibliográfica Unidad 2 “La atención a los alumnos y alumnas con necesidades educativas especiales”. María Luisa Galán y Gerardo Echeita



    
    
    

      El concepto de necesidades educativas especiales (n.e.e.) nace siendo una especie de anticategoría, es decir, era usado para referirse a un grupo común de alumnos/as que requerían atenciones educativas especiales. Con el tiempo se ha convertido en una macrocategoría usada para referirse a los alumnos/as que se encuentran en situación de “discapacidad, trastornos graves de conducta y (…) aquellos dificultades de aprendizaje significativas” (Galán y Echeita, 2011, p. 1).
            En la primera mitad del siglo XX, se pensaba que, quienes actualmente serían categorizados como alumnos/as con necesidades educativas especiales, no eran educables. En la segunda mitad de dicho siglo, bajo los pensamientos de la psicología conductista y la posición ambientalista, crecieron las escuelas especiales apoyadas en la idea de que la conducta es modificable por el entorno, por ende, los alumnos/as con n.e.e. podrían modificar su conducta, pero parcialmente. En los años 70’s comienzan a desarrollarse los principios de normalización e integración, de manera que se les empieza a ver como ciudadanos con los mismos derechos a tener una vida “normal”.
            En 1974 en Reino Unido se realiza el Informe Warnock a cargo del Comité de Investigación sobre la Educación de Niños y Jóvenes Deficientes. Este modelo todavía es usado en dicho país, con algunas modificaciones. Dentro de sus principios se destacan los siguientes:
-          Ningún niño se puede considerar como ineducable.
-                                 La educación debe perseguir los mismos fines para todos. Se considera que los niños/as tienen necesidades educativas comunes y también específicas para cada niño/a.
-          Se rechaza el concepto de deficiente y el de no deficiente.
-          Se considera que cualquier niño puede requerir ayuda especial, lo que no implica una discapacidad.
-          Se revoca la categoría legal “alumnos deficientes”.
-          Se propone la necesidad de un proceso de evaluación psicopedagógica para evitar la arbitrariedad en la clasificación.
Se amplía la visión de las n.e.e. se las muestra de manera más positiva. Este enfoque se vincula al de desarrollo humano, es decir, se pasa de una visión evolutiva a una en donde se considera las redes de interacciones. La perspectiva constructivista colaboró también en que se le diera mayor relevancia al rol y el aporte del profesorado dentro del contexto educativo.
En relación al “Efecto Warnock” la UNESCO en 1994 realizó una Conferencia Mundial sobre las Necesidades Educativas Especiales. Esta incorpora el desarrollo de la “atención a la diversidad”. Dentro de los puntos más relevantes a destacar se encuentran:
-          Visión más amplia del concepto de n.e.e.
-          Integración/inclusión como parte relevante de la política educativa.
-          Vincular los progresos significativos sobre las .e.e. con reformas globales.
Todo lo anterior colaboró con un cambio en el concepto de n.e.e., de manera que la ayudas o ajustes educativos vayan dirigidos a todos los alumnos/as vulnerables que requieran apoyo al menos una vez en su proceso educativo, no sólo quienes tienen discapacidad. A pesar de que el concepto se amplía, sigue estando enfocado en un grupo específico de alumnos (en condición de discapacidad).
Es por esto que se sugiere comprender el concepto desde una mirada crítica, pues el uso de este sigue aludiendo a normales y menos normales. De hecho la misma creadora del informe Warnock (Mary Warnock) destaca la complejidad de distinguir qué significa necesidad especial y quién la tiene.
Continuar usando el término esconde la discriminación, refuerza la visión individualista del fenómeno (el problema es el alumno/a), lo que oculta su aspecto sociocultural y la interacción que caracteriza los proceso educativos.
De esta forma etiquetar a los alumnos/as, por un lado, limita su desarrollo ya que los profesores/as tienen menores expectativas, lo que podría dificultar el desarrollo pleno de sus capacidades/habilidades y, por otra parte, deja de lado las dificultades y las consecuentes ayudas que podrían necesitar quienes no cuenten con dicha etiqueta.
A pesar de los reparos que se pueda tener, este concepto se utiliza en la actualidad. Por lo que los autores proponen usarlo, pero de manera crítica.
Dentro de la atención a las n.e.e. se destaca el rol de orientadores. Su labor se relaciona, por una parte, con las decisiones de la modalidad de escolarización. Esta implica una evaluación psicopedagógica para asegurar que la clasificación no se realice de manera arbitraria. Para tomar alguna decisión con respecto al niño/a se espera que participen del proceso orientadores, profesores, familia y el niño/a. Muchas veces la demanda de evaluación proviene de un presupuesto de que el niño/a tiene un problema, por lo que hay que ser muy cuidadoso/a cuando se realice. “La evaluación psicopedagógica se convierte, entonces, en un trámite burocrático para justificar una decisión prácticamente tomada de antemano”. (Galán y Echeita, 2011, p. 14).
Otra de las labores que realiza el orientador/a es el asesoramiento de los procesos educativos. Para ello se deben reconocer las “barrera para la presencia, el aprendizaje y la participación” (Galán y Echeita, 2011, p. 15). Esto implica,  por un parte, recoger las necesidades individuales de alumnos/as para realizar adaptaciones individualizadas de acceso o curriculares.
Por otra parte, para comprender cómo está funcionando un centro educativos se utilizan instrumentos como el Index for Inclusion. Esta es una autoevaluación sobre “facilitadores o barreras para la presencia, el aprendizaje y la participación” (Galán y Echeita, 2011, p. 20). Dentro de las dimensiones que recoge el Index se encuentra la Cultura (valores inclusivos), Políticas (medidas de organización y funcionamiento) y Prácticas (la interacción en el aula de las dimensiones anteriores).
Situarse desde esta perspectiva sirve como estímulo para el desarrollo de mejores procesos educativos no sólo para los n.e.e, sino para todo el alumnado.

Comentario: La visión crítica del concepto nos ayuda a visibilizar la discriminación y los efectos “negativos” que podrían generar su uso, y las consecuencias que dicho uso tiene en el contexto escolar. Creo que uno de los aspectos más graves del concepto es la estigmatización de los niños/as etiquetados con n.e.e. debido a que no sólo limita su desarrollo, sino que los y las separa del resto de sus compañeros/as, además de desarrollar una imagen negativa de sí mismo/a.


Referencias

Galán, M. y Echeita, G. (2011). La atención a los alumnos y alumnas con necesidades educativas especiales. En Martín, M y Mauri, T. (Ed.) (2011). Orientación Educativa. Atención a la diversidad y educación inclusiva (pp. 107-126). Barcelona: Graó.

Ficha Bibliográfica Primera Unidad: Dilemas, Variedades y Contradicciones en la Inclusión (Dyson, 2001)

Síntesis
El texto leído y analizado toca directamente la problemática de la Inclusión como concepto, es decir, plantea que no existe una definición unitaria de lo que se entiende como Inclusión si no al contrario: hay una variedad de inclusiones que responden a distintas formas de entender dicho concepto.
Para sostener lo anterior el autor argumenta que dada la variedad de contextos particulares es que el término de Inclusión se entenderá y/o comprenderá con distintas nociones, lo que quiere decir concretamente que dependiendo del país y la propia política educativa que el concepto de inclusión tomará un significado particular que no necesariamente será compartido o entendido de igual forma en otros países. Al respecto Dyson (2001) tomando como referencia al académico inglés Tony Booth menciona que “la inclusión es un concepto muy resbaladizo cuando se utiliza internacionalmente y que solamente puede comprenderse en el contexto de sistemas y culturas nacionales concretos” (p. 146), lo cual viene a apoyar la tesis central del autor.
Según lo anterior es que se plantea que no existe un único concepto de Inclusión, sino que hay diferentes tipos de inclusiones y que por ende ya no se entendería la inclusión como un concepto único sino que existirían distintas “Inclusiones”. De esta forma Dyson (2001) presenta cuatro tipos de Inclusiones:
1.      Inclusión como colocación: centrada en los niños con discapacidad para que puedan sentirse parte de la comunidad educativa de los centros educacionales regulares, es decir, vela por que los niños con discapacidad no tengan que asistir a escuelas especiales que estén separadas de la escuelas regulares, sino que tengan el acceso a las escuelas regulares por un concepto de derecho.

2.      Inclusión como educación para todos: Centrada en niños con mayor vulnerabilidad que no han accedido a la educación o si la han tenido ésta es de muy mala calidad. Vela para que estos niños pueden acceder a la educación, procurando no discriminar. Se tiene atención especial en estos niños, no obstante se consideran también a los niños con discapacidades, de esta forma amplia el grupo objetivo para que puedan acceder a la escolaridad.

3.      Inclusión como participación: Vela para que totalidad de la población en un país aparte de tener acceso a la educación, la educación en sí misma sea un espacio en el cual se responda a la diversidad de estudiantes que existen. Procura de un cambio más profundo a un nivel cultural y de sentido de las organizaciones, para poder fomentar la participación de los niños. Por tanto este tipo de inclusión tiene como grupo objetivo la totalidad de niños en un país, lo cual incluye a todos los en grupos que pueden experimentar exclusión y a los que no.

4.      Inclusión social: este ultimo tipo de inclusión tiene una función económica que responde a un modelo de sociedad en el cual ser incluido significa poder participar de la sociedad a través de un trabajo, lo cual a su vez permite que se puedan acceder a otros beneficios u oportunidades dentro de la sociedad como lo son tener una casa por ejemplo. Por tanto la inclusión en la educación debe ir orientada a hacer que los alumnos tengan logros escolares que posteriormente les ayude a sobrevivir al mercado laboral de forma exitosa.
Estas variedades de inclusión tendrían distintas nociones acerca de lo que significa ser incluido, ya que cada una de ellas tiene objetivos, metas y visiones diferentes. Esto se puede ejemplificar muy bien si comparamos la inclusión como colocación con la inclusión como educación para todos, ya que la primera se enfoca únicamente en los niños con discapacidades y necesidades educativas especiales, en cambio la segunda se enfoca en un espectro que abarca más de un grupo determinado de niños que son los de mayor vulnerabilidad y que por tanto puede incluir a niños discapacitados.
Finalmente las distintas inclusiones corresponden a modelos que nos pueden entregar alternativas diferentes según el contexto nacional de cada país.

Breve Comentario
El argumento principal del texto invita a reflexionar acerca del propio concepto de inclusión, la idea de que no hay que olvidar que estamos inmersos en un contexto especifico y particular ayuda a tomar conciencia y a entender que este mismo contexto influye en lo que hacemos y pensamos.
Resulta útil entonces reconocer lo anterior para poder dar cuenta de una forma consciente qué es lo que estamos entendiendo por inclusión. Concretamente para la asignatura creo que este texto puede aportar de las siguientes formas:
1.      Desmitificando que la inclusión es un concepto universal, entendido, comprendido y aplicado de igual forma en todo el mundo.
2.      Recalcando que la Inclusión debe ser entendida, estudiada y reflexionada considerando el contexto particular en el cual se desarrolla/desarrollará.
3.      Que de la reflexión anterior se pueden construir directrices que se adapten a las necesidades de inclusión según el contexto que nos encontremos. Por tanto puede guiar el proceso de diseño y aplicación de políticas públicas de inclusión acorde a la realidad nacional de cada país.
4.      Conocer que existe una variedad de inclusiones y que cada una de ellas se puede complementar entre sí y/o presentarse como distintas alternativas de modelos que podemos utilizar si queremos trabajar la inclusión escolar.
5.      Generar conocimiento acerca de las inclusiones y a partir de ese conocimiento posicionarnos crítica y reflexivamente acerca de las temáticas atingentes a la inclusión y diversidad educativa en nuestro país.

A pesar de la contribución teórica acerca de las variedades de inclusiones, considero que un tema importante y que no se le otorgó énfasis corresponde a la finalidad misma de la educación, ya que tenemos que empezar a preguntarnos cuál es el beneficio o meta final que los niños pueden alcanzar mediante la educación. No es lo mismo querer que los niños chilenos desarrollen plena e integralmente su personalidad a formar niños que solo logren “excelencia académica” para responder a una demanda económica impuesta. Cuestionar y pensar qué educación queremos en Chile es fundamental para poder guiar el camino hacia la inclusión y así lograr las metas educacionales asociadas a ella.

Referencias
Dyson, A. (2001). Dilemas, contradicciones y variedades de la inclusión. En M. Verdugo y F. Jordán de Urríes (Eds.), Apoyos, autodeterminación y calidad de vida (pp. 145-160). Salamanca: Amarú.

Reflexión Tercera Clase

La reflexión de la clase se centró en el análisis de los enfoques educativos de inclusión e integración y de cómo estos se llevarían a cabo. A partir de dicha discusión es que surgen cierto dilemas en el trabajo práctico de cada enfoque. Un dilema se presenta cuando al momento de tomar una decisión esta tiene implicancias positivas y negativas  al mismo tiempo. De esta forma es que tanto el enfoque de inclusión como el de integración implican pros y contras llevándolos a la práctica bajo las condiciones en las cuales se educa a los niños, niñas y adolescente actualmente en nuestro país.


Considerando lo anterior es que es importante analizar las ventajas y desventajas de ciertas prácticas que se realizan en el marco educativo si se aspira a construir un educación inclusiva. No obstante, esto es una tarea compleja ya que es un desafío el poder tomar las necesidades, requerimientos, atenciones y características de cada uno de los niños, niñas y adolescentes y tomar decisiones que inciden en su desarrollo beneficiosa y no perjudicialmente.
De aquello se puede desprender lo valioso que puede ser dentro de los colegios que los psicólogos junto a otros profesionales de la educación evalúen la particularidad de cada experiencia/situación/caso de cada niño, niña y adolescente antes de tomar una decisión, procurando que ésta traiga mayores consecuencias positivas que negativas.


La actividad realizada en clases trató acerca del análisis de informes emitidos por profesores sobre aquellos niños y niñas llamados con necesidades educativas especiales. Cada caso planteado implica un gran desafío y situarse desde cualquier enfoque significaba enfrentarse a los diversos dilemas que surgen en la práctica.


Creo que realizar este ejercicio nos da luces de las complejidades del trabajo del psicólogo o la psicóloga dentro del contexto educativo. Decidir ante un dilema implica siempre una consecuencia tanto para el niño, la niña o el adolescente como para su entorno (escuela, familia, compañeros y compañeras, profesores y profesoras, etc.). Además es importante destacar también que gran parte de las dificultades del enfoque de inclusión dicen relación con las políticas educativas de nuestro país y la distribución de recursos a los establecimientos educacionales. Con esto queremos destacar que realizar un cambio al enfoque inclusivo, es “nadar en contra de la corriente”, puesto que actualmente el sistema educativo está centrado en la integración.


De esta forma, la inclusión implica un desafío tanto en la cultura elitista y segregadora de nuestro país (por ejemplo, la división de los cursos entre los “más inteligentes” y los “menos inteligentes”) como también en el ámbito administrativo (políticas educativas y distribución de recursos). Cambios necesarios para construir una educación inclusiva que atienda a las necesidades y características de cada niño, niña y adolescente.

Reflexión Segunda Clase

La clase anterior hicimos una actividad grupal que consistía en discutir ciertos conceptos y armar en conjunto una aproximación a las definiciones clasificando citas textuales de varios escritos. Luego armamos un gran “mapa conceptual” que representaba lo que en definitiva consensuamos acerca de las definiciones. Los conceptos que vimos eran: Inclusión, diversidad, equidad, igualdad y derechos.
La actividad fue bastante dinámica y entretenida, sin embargo surgieron dudas acerca de las definiciones de estos conceptos, por lo que a veces se nos dificultaba poder definir exactamente qué significaba cada palabra.

Los conceptos que vimos no son desconocidos para la mayoría de las personas pero aun así supone una dificultad el poder decir qué significan con exactitud, palabras como igualdad y equidad pueden parecer similares, lo cual genera confusión muchas veces. Pero no todo es tan malo, el objetivo de la actividad en el fondo era eso; discutir y consensuar acerca de los conceptos.
Lo que surge primeramente de esta experiencia es destacar lo difícil que puede ser tratar de definir de una forma universal un concepto y que además se aplique universalmente en una infinidad de contextos y situaciones humanas. Esto nos lleva a pensar que un mismo concepto puede suponer diferentes definiciones y diferentes formas de comprenderlo aun cuando pensemos que hablamos de lo mismo.

Es por esto que es necesario saber acerca de qué estamos hablando, por ejemplo cuando alguien menciona la palabra inclusión no es lo mismo que un grupo de personas crea que la inclusión escolar es lo mejor para un país si una parte ve el concepto de inclusión como la forma de que niños con “necesidades especiales” entren a escuelas regulares, mientras que otras personas del mismo grupo entiendan la inclusión como un ideal a seguir para orientar a las instituciones educacionales que puedan ser aptas para cualquier niño o adolescente sin importar su condición social, o si tiene alguna discapacidad física o no, etc. Ya que resulta peligroso si creen que como grupo están entendiendo lo mismo por inclusión escolar.

Lo anterior puede pasar con todos los conceptos discutidos (diversidad, derechos, igualdad y equidad) y resulta provechoso entonces que se hagan este tipo de actividades para aclarar los conocimientos que se tienen de los propios conceptos para aportar a la discusión y buscar un consenso. No obstante no se trata de llegar a una definición totalitaria de por ej, la equidad, si no de llegar a comprender lo que equidad significa en un contexto y tiempo determinado y no dar por sentado que todos sabemos, manejamos y comprendemos la equidad de igual forma.
Esta actividad puede ser un paso previo que resulta fundamental sobre todo si se quieren hacer políticas educacionales inclinadas hacia la inclusión, ya que aparte de aunar los conocimientos y comprensiones que tenemos acerca de la inclusión se puede tener mayor claridad acerca de cómo podemos lograr lo que queremos con la inclusión en las instituciones educativas, así como también cuál es la finalidad de dicha inclusión.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Ficha Bibliográfica Primera Unidad: Dilemas, Variedades y Contradicciones en la Inclusión (Dyson, 2001)

Síntesis
El texto leído y analizado toca directamente la problemática de la Inclusión como concepto, es decir, plantea que no existe una definición unitaria de lo que se entiende como Inclusión si no al contrario: hay una variedad de inclusiones que responden a distintas formas de entender dicho concepto.
Para sostener lo anterior el autor argumenta que dada la variedad de contextos particulares es que el término de Inclusión se entenderá y/o comprenderá con distintas nociones, lo que quiere decir concretamente que dependiendo del país y la propia política educativa que el concepto de inclusión tomará un significado particular que no necesariamente será compartido o entendido de igual forma en otros países. Al respecto Dyson (2001) tomando como referencia al académico inglés Tony Booth menciona que “la inclusión es un concepto muy resbaladizo cuando se utiliza internacionalmente y que solamente puede comprenderse en el contexto de sistemas y culturas nacionales concretos” (p. 146), lo cual viene a apoyar la tesis central del autor.
Según lo anterior es que se plantea que no existe un único concepto de Inclusión, sino que hay diferentes tipos de inclusiones y que por ende ya no se entendería la inclusión como un concepto único sino que existirían distintas “Inclusiones”. De esta forma Dyson (2001) presenta cuatro tipos de Inclusiones:
1.      Inclusión como colocación: centrada en los niños con discapacidad para que puedan sentirse parte de la comunidad educativa de los centros educacionales regulares, es decir, vela por que los niños con discapacidad no tengan que asistir a escuelas especiales que estén separadas de la escuelas regulares, sino que tengan el acceso a las escuelas regulares por un concepto de derecho.

2.      Inclusión como educación para todos: Centrada en niños con mayor vulnerabilidad que no han accedido a la educación o si la han tenido ésta es de muy mala calidad. Vela para que estos niños pueden acceder a la educación, procurando no discriminar. Se tiene atención especial en estos niños, no obstante se consideran también a los niños con discapacidades, de esta forma amplia el grupo objetivo para que puedan acceder a la escolaridad.

3.      Inclusión como participación: Vela para que totalidad de la población en un país aparte de tener acceso a la educación, la educación en sí misma sea un espacio en el cual se responda a la diversidad de estudiantes que existen. Procura de un cambio más profundo a un nivel cultural y de sentido de las organizaciones, para poder fomentar la participación de los niños. Por tanto este tipo de inclusión tiene como grupo objetivo la totalidad de niños en un país, lo cual incluye a todos los en grupos que pueden experimentar exclusión y a los que no.

4.      Inclusión social: este ultimo tipo de inclusión tiene una función económica que responde a un modelo de sociedad en el cual ser incluido significa poder participar de la sociedad a través de un trabajo, lo cual a su vez permite que se puedan acceder a otros beneficios u oportunidades dentro de la sociedad como lo son tener una casa por ejemplo. Por tanto la inclusión en la educación debe ir orientada a hacer que los alumnos tengan logros escolares que posteriormente les ayude a sobrevivir al mercado laboral de forma exitosa.
Estas variedades de inclusión tendrían distintas nociones acerca de lo que significa ser incluido, ya que cada una de ellas tiene objetivos, metas y visiones diferentes. Esto se puede ejemplificar muy bien si comparamos la inclusión como colocación con la inclusión como educación para todos, ya que la primera se enfoca únicamente en los niños con discapacidades y necesidades educativas especiales, en cambio la segunda se enfoca en un espectro que abarca más de un grupo determinado de niños que son los de mayor vulnerabilidad y que por tanto puede incluir a niños discapacitados.
Finalmente las distintas inclusiones corresponden a modelos que nos pueden entregar alternativas diferentes según el contexto nacional de cada país.

Breve Comentario
El argumento principal del texto invita a reflexionar acerca del propio concepto de inclusión, la idea de que no hay que olvidar que estamos inmersos en un contexto especifico y particular ayuda a tomar conciencia y a entender que este mismo contexto influye en lo que hacemos y pensamos.
Resulta útil entonces reconocer lo anterior para poder dar cuenta de una forma consciente qué es lo que estamos entendiendo por inclusión. Concretamente para la asignatura creo que este texto puede aportar de las siguientes formas:
1.      Desmitificando que la inclusión es un concepto universal, entendido, comprendido y aplicado de igual forma en todo el mundo.
2.      Recalcando que la Inclusión debe ser entendida, estudiada y reflexionada considerando el contexto particular en el cual se desarrolla/desarrollará.
3.      Que de la reflexión anterior se pueden construir directrices que se adapten a las necesidades de inclusión según el contexto que nos encontremos. Por tanto puede guiar el proceso de diseño y aplicación de políticas públicas de inclusión acorde a la realidad nacional de cada país.
4.      Conocer que existe una variedad de inclusiones y que cada una de ellas se puede complementar entre sí y/o presentarse como distintas alternativas de modelos que podemos utilizar si queremos trabajar la inclusión escolar.
5.      Generar conocimiento acerca de las inclusiones y a partir de ese conocimiento posicionarnos crítica y reflexivamente acerca de las temáticas atingentes a la inclusión y diversidad educativa en nuestro país.

A pesar de la contribución teórica acerca de las variedades de inclusiones, considero que un tema importante y que no se le otorgó énfasis corresponde a la finalidad misma de la educación, ya que tenemos que empezar a preguntarnos cuál es el beneficio o meta final que los niños pueden alcanzar mediante la educación. No es lo mismo querer que los niños chilenos desarrollen plena e integralmente su personalidad a formar niños que solo logren “excelencia académica” para responder a una demanda económica impuesta. Cuestionar y pensar qué educación queremos en Chile es fundamental para poder guiar el camino hacia la inclusión y así lograr las metas educacionales asociadas a ella.

Referencias
Dyson, A. (2001). Dilemas, contradicciones y variedades de la inclusión. En M. Verdugo y F. Jordán de Urríes (Eds.), Apoyos, autodeterminación y calidad de vida (pp. 145-160). Salamanca: Amarú.

Ficha Bibliográfica Primera Unidad: Dilemas, Variedades y Contradicciones en la Inclusión (Dyson, 2001)

Síntesis
El texto leído y analizado toca directamente la problemática de la Inclusión como concepto, es decir, plantea que no existe una definición unitaria de lo que se entiende como Inclusión si no al contrario: hay una variedad de inclusiones que responden a distintas formas de entender dicho concepto.
Para sostener lo anterior el autor argumenta que dada la variedad de contextos particulares es que el término de Inclusión se entenderá y/o comprenderá con distintas nociones, lo que quiere decir concretamente que dependiendo del país y la propia política educativa que el concepto de inclusión tomará un significado particular que no necesariamente será compartido o entendido de igual forma en otros países. Al respecto Dyson (2001) tomando como referencia al académico inglés Tony Booth menciona que “la inclusión es un concepto muy resbaladizo cuando se utiliza internacionalmente y que solamente puede comprenderse en el contexto de sistemas y culturas nacionales concretos” (p. 146), lo cual viene a apoyar la tesis central del autor.
Según lo anterior es que se plantea que no existe un único concepto de Inclusión, sino que hay diferentes tipos de inclusiones y que por ende ya no se entendería la inclusión como un concepto único sino que existirían distintas “Inclusiones”. De esta forma Dyson (2001) presenta cuatro tipos de Inclusiones:
1.      Inclusión como colocación: centrada en los niños con discapacidad para que puedan sentirse parte de la comunidad educativa de los centros educacionales regulares, es decir, vela por que los niños con discapacidad no tengan que asistir a escuelas especiales que estén separadas de la escuelas regulares, sino que tengan el acceso a las escuelas regulares por un concepto de derecho.

2.      Inclusión como educación para todos: Centrada en niños con mayor vulnerabilidad que no han accedido a la educación o si la han tenido ésta es de muy mala calidad. Vela para que estos niños pueden acceder a la educación, procurando no discriminar. Se tiene atención especial en estos niños, no obstante se consideran también a los niños con discapacidades, de esta forma amplia el grupo objetivo para que puedan acceder a la escolaridad.

3.      Inclusión como participación: Vela para que totalidad de la población en un país aparte de tener acceso a la educación, la educación en sí misma sea un espacio en el cual se responda a la diversidad de estudiantes que existen. Procura de un cambio más profundo a un nivel cultural y de sentido de las organizaciones, para poder fomentar la participación de los niños. Por tanto este tipo de inclusión tiene como grupo objetivo la totalidad de niños en un país, lo cual incluye a todos los en grupos que pueden experimentar exclusión y a los que no.

4.      Inclusión social: este ultimo tipo de inclusión tiene una función económica que responde a un modelo de sociedad en el cual ser incluido significa poder participar de la sociedad a través de un trabajo, lo cual a su vez permite que se puedan acceder a otros beneficios u oportunidades dentro de la sociedad como lo son tener una casa por ejemplo. Por tanto la inclusión en la educación debe ir orientada a hacer que los alumnos tengan logros escolares que posteriormente les ayude a sobrevivir al mercado laboral de forma exitosa.
Estas variedades de inclusión tendrían distintas nociones acerca de lo que significa ser incluido, ya que cada una de ellas tiene objetivos, metas y visiones diferentes. Esto se puede ejemplificar muy bien si comparamos la inclusión como colocación con la inclusión como educación para todos, ya que la primera se enfoca únicamente en los niños con discapacidades y necesidades educativas especiales, en cambio la segunda se enfoca en un espectro que abarca más de un grupo determinado de niños que son los de mayor vulnerabilidad y que por tanto puede incluir a niños discapacitados.
Finalmente las distintas inclusiones corresponden a modelos que nos pueden entregar alternativas diferentes según el contexto nacional de cada país.

Breve Comentario
El argumento principal del texto invita a reflexionar acerca del propio concepto de inclusión, la idea de que no hay que olvidar que estamos inmersos en un contexto especifico y particular ayuda a tomar conciencia y a entender que este mismo contexto influye en lo que hacemos y pensamos.
Resulta útil entonces reconocer lo anterior para poder dar cuenta de una forma consciente qué es lo que estamos entendiendo por inclusión. Concretamente para la asignatura creo que este texto puede aportar de las siguientes formas:
1.      Desmitificando que la inclusión es un concepto universal, entendido, comprendido y aplicado de igual forma en todo el mundo.
2.      Recalcando que la Inclusión debe ser entendida, estudiada y reflexionada considerando el contexto particular en el cual se desarrolla/desarrollará.
3.      Que de la reflexión anterior se pueden construir directrices que se adapten a las necesidades de inclusión según el contexto que nos encontremos. Por tanto puede guiar el proceso de diseño y aplicación de políticas públicas de inclusión acorde a la realidad nacional de cada país.
4.      Conocer que existe una variedad de inclusiones y que cada una de ellas se puede complementar entre sí y/o presentarse como distintas alternativas de modelos que podemos utilizar si queremos trabajar la inclusión escolar.
5.      Generar conocimiento acerca de las inclusiones y a partir de ese conocimiento posicionarnos crítica y reflexivamente acerca de las temáticas atingentes a la inclusión y diversidad educativa en nuestro país.

A pesar de la contribución teórica acerca de las variedades de inclusiones, considero que un tema importante y que no se le otorgó énfasis corresponde a la finalidad misma de la educación, ya que tenemos que empezar a preguntarnos cuál es el beneficio o meta final que los niños pueden alcanzar mediante la educación. No es lo mismo querer que los niños chilenos desarrollen plena e integralmente su personalidad a formar niños que solo logren “excelencia académica” para responder a una demanda económica impuesta. Cuestionar y pensar qué educación queremos en Chile es fundamental para poder guiar el camino hacia la inclusión y así lograr las metas educacionales asociadas a ella.

Referencias
Dyson, A. (2001). Dilemas, contradicciones y variedades de la inclusión. En M. Verdugo y F. Jordán de Urríes (Eds.), Apoyos, autodeterminación y calidad de vida (pp. 145-160). Salamanca: Amarú.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Reflexión Primera Clase

Igualdad sistémica.

Había una vez un país que quería igualdad para todos, en su intento lo logró, todas las personas eran educadas de la misma forma, sin embargo, nunca consideraron la equidad, moldeando una igualdad pero que respondía a las necesidades del sistema tanto político, social, económico y cultural. Sin considerar la participación de los niños, por lo cual estos más que considerarlos sujetos eran más bien concebidos como objetos.

Este país se llama Chile.

El relato anterior fue construido durante la primera clase de la cátedra que consistió en introducir al tema de la inclusión en la educación. Compartimos algunas nociones de lo que creemos que significa la palabra inclusión y debatimos algunos puntos de vista.