Concepciones docentes para responder a la diversidad: ¿Barreras o
recursos para la inclusión educativa?
En
Chile los temas de equidad en la educación se han tratado de incorporar a partir
del desarrollo de políticas educacionales. A pesar de la intención de incorporar
un enfoque inclusivo, a la base de estas políticas se encuentra la teoría del déficit.
En cuanto a la educación especial, se señala que ésta sería una política híbrida,
la cual intenta promover un enfoque inclusivo, al mismo tiempo que considera un
modelo de integración, ligado a una visión médica - diagnóstica.
Ejemplo
de ello es que en el último tiempo los apoyos especializados del programa PIE
pasaron de estar en un aula de recursos a la sala común, sin embargo, los
apoyos siguen estando dirigidos a los y las estudiantes diagnosticados.
Ante
lo anterior las y el autor se hacen la siguiente pregunta: “¿Qué concepciones
de respuesta a la diversidad tienen los profesores de educación de educación
regular y de apoyo que realizan trabajo conjunto en aula común?” (Assaél, López
y Muñoz, 2015, p.69)
Se
describen algunas perspectivas que podrían subyacer a ciertos supuestos. Entre
ellas la perspectiva interactiva, la perspectiva individual y los dilemas de la
inclusión.
La
primera, hace alusión a una visión inclusiva de la educación. Se entiende que
todos y todas pueden ser educados y aprender. Se hace un énfasis en la labor colectiva.
La
perspectiva individual considera que los y las estudiantes son actores pasivos
en sus procesos educativos. Éste sería entendido como una acumulación de
conocimientos.
Los
dilemas de la educación tienen que ver con las estrategias o respuestas a las
dificultades que se generan en el ámbito educativo. Por lo que destaca el
reconocimiento de barreras para una educación inclusiva y también se destaca la
importancia del lenguaje dentro del contexto educativo.
Para
la investigación se entrevistó a 3 profesionales de educación especial y 3 profesionales
de educación regular. Se realizaron entrevistas episódicas en duplas y al final
se realizó una entrevista grupal.
En
los resultados emergen tres categorías principales del análisis de las
entrevistas: perspectiva individual, la perspectiva dilemática y la perspectiva
interactiva.
En
la perspectiva individual se destaca
la preponderancia del uso de términos médicos diagnósticos para referirse a los
y las estudiantes. Quienes no manejan estos términos utilizan otros conceptos
que podrían considerarse aún menos adecuados como por ejemplo “problemático” o “problemática”.
Por
otra parte, los y las docentes señalan que prefieren trabajar de manera individual,
porque sienten que no cuentan con herramientas para poder atender a la
diversidad. Los y las docentes regulares valoran el trabajo que realizan sus
colegas de educación especial fuera del aula común y de manera más
personalizada. Señalan que podrían sentirse supervisados o supervisadas ante
las presencia de otro u otra profesional.
La
perspectiva dilemática implica un
cuestionamiento de parte de los y las docentes respecto de cuáles son las
estrategias más efectivas para el proceso de aprendizaje de los y las
estudiantes. Surge el cuestionamiento sobre la utilización del lenguaje médico.
Sin embargo, la conclusión a la que llegan es que el sistema les exige o los
empuja a utilizar dichos términos.
En
cuanto al trabajo colaborativo, se señala que, si bien existe desde la
normativa un tiempo específico para la planificación y coordinación de los y
las docentes, eso no necesariamente se lleva a cabo o el tiempo parece ser
insuficiente.
También
los y las profesores y profesoras se cuestionan respecto a qué estrategia es
más conveniente: si la del trabajo en sala común o en el aula de recursos. Puesto
que se debe considerar también que las condiciones de trabajo que tienen los y
las docentes podrían dificultar aún más la labor de las salas comunes.
En
cuanto a la perspectiva interactiva se
destaca la importancia de valorar las habilidades de los y las estudiantes por
sobre sus dificultades. También se hace énfasis en que no siempre se cuenta con
los recursos o los materiales para poder fomentar el desarrollo de ciertas
habilidades de los y las estudiantes, actividades que son de su interés o que
se le dan con mayor facilidad.
Se desataca
también el aporte que se realiza entre profesionales cuando se comparten
experiencias o saberes respecto al abordaje de algunas situaciones en el aula.
Ante
la falta de herramientas para atender a la diversidad, los y las profesores y
profesoras señalan que tratan de conversar con colegas que los o las puedan
ayudar, realizan búsquedas en internet sobre temas de interés que pueden colaborar
con su trabajo y/o realizan cursos de capacitación.
Conclusión
En
primer lugar, se destaca la tensión que existe en la normativa, que por un lado
promueve la inclusión al mismo tiempo que incorpora un modelo de integración
ligado al modelo médico. Esto se relaciona con la dificultad que hay para
utilizar un lenguaje inclusivo dentro del contexto educativo.
Sobre
la localización existe una segregación de los y las estudiantes en donde se
dividen los espacios de aprendizaje (al menos en algunos momentos) y no existe
tampoco un trabajo colaborativo entre profesionales para poder coordinar el
trabajo en sala común. Así se prefiere el trabajo separado porque además existe
una desconfianza entre profesionales.
A
lo anterior se suma la presión de los y las docentes por la respuesta a las
pruebas estandarizadas. Dado que esto podría implicar una barrera de
aprendizaje, ya que los y las profesionales se ven presionados y podrían no
respetar los tiempos de aprendizaje de todos y todas.
Las
y el autor señalan que “En síntesis podemos concluir que existe una predominancia
de la perspectiva individual basada en el modelo médico/rehabilitador, la que
se transforma en una barrera para avanzar hacia una educación inclusiva” (Assaél,
López y Muñoz, 2015, p.77)
Finalmente, si
bien hay un predominio de la perspectiva individual, también hay un discurso
desde la perspectiva dilemática y la interactiva. Si bien en medida media, de
modos hay un poco de un enfoque inclusivo
en sus discursos.
Comentarios
Las
reflexiones que surgen a partir de la investigación dan cuenta de las tensiones
que se generan en el contexto educativo por parte de los y las docentes. Si
bien existe una voluntad o una motivación por incorporar un enfoque más
inclusivo, hay muchos factores que dificultan esta labor. Entre ellos, las
condiciones laborales bajo las cuales trabajan y la misma normativa que les
indica una cosa, pero en la práctica les exige otra.
Además, un
tema que me llamó la atención es que no tenemos una cultura de trabajo
colaborativa y mientras creamos que la otra persona es una amenaza será muy difícil
aprovechar los saberes que la otra persona podría compartir.
Assaél, J.;
López, M. y Muñoz, M. (2015). Concepciones docentes para responder a la
diversidad: ¿Barrera o recursos para la inclusión educativa? Psicoperspectivas: Individuo y sociedad,
vol. 14 (3) pp. 68-79.
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